HISTORIA

A finales de los Años 70, fueron varias las dinámicas que dio origen al movimiento indígena chocoano; de un lado la invisibilidad de la población indígena, la negación de sus derechos y de sus principales necesidades dentro del departamento del chocó, entre algunas la educación, salud y territorio.

Inspirados en la lucha de los años 70, en la cual, los campesinos defendían sus derechos; ANUC y en el movimiento indígena del cauca; fue lo que animó a un grupo de estudiantes indígenas de Bachillerato que fueron expulsado del semanario San Pio X de Istmina, por no cumplir con el canon eclesiástico entre ellos; Eusebio Tunay Chamorro, Mario Chamorro Caldera, Francisco Rojas Birry y Fernando Rojas Tapi, ellos tomaron la iniciativa de organizarse en OREWA organización estudiantil Embera Waunana con el acompañamiento del Centro Pastoral Indigenista CPI de la Diócesis de Quibdó, bajo la orientación de Héctor Castrillón, posteriormente por Agustín Monroy Palacio, Jesús Alfonso Flórez López; con el propósito de exigir el derecho educativo en igualdad de condiciones con el resto de los niños y jóvenes del departamento del chocó, y poco a poco se extendió su lucha en la defensa culturales de los pueblos indígenas, como primera acción fuerte de los estudiantes fue lograr la abolición de la fiesta del judío, fiesta que se trataba en traer a los indígenas a la cabecera municipal de Quibdó y emborracharlos, luego ser abusado en todos sus aspectos y su cultura era pisoteada por todas las gentes.





Unos años después en el 82, por primera vez se convocó al primer congreso de los pueblos indígenas en donde se transformó la organización estudiantil Embera Waunana OREWA; en Organización Regional Embera Waunana OREWA, cuyos pilares organizativos se centraron en la Unidad, Territorio, Cultura y Autonomía. Se destaca el papel preponderante de los impulsores, y de nuevos líderes del proceso organizativo; Gabriel Forastero, Euclides Peña (qdp), Fidencio Rojas (qdp), Hernando Guaurabe (qdp), Florentino Tunay, Fernando Chami, Manuel Moya, Alberto Áchito, Juliana Piraza, Albenico Puchica entre algunos. Quienes junto al grupo de estudiantes se abanderaron de la organización indígena, posteriormente en el año 89 surgieron otros líderes como German Casama Gindrama, Baltazar Mecha Forastero, Efren Puchicama entre otros, pero igualmente en el transcurrir de la organización se corrigió la forma correcta de escribir Waunana en Wounaan. Aquí se crea el primer Comité Ejecutivo. A través de visitas en diferentes zonas indígenas, se promociona el proceso organizativo desde el conocimiento y la socialización de la lucha territorial y del derecho a nuestro propio gobierno desde la ley 89 de 1890.


Se inicia la lucha por la propiedad del territorio tradicional, que deriva en la constitución, ampliación y saneamiento de resguardos, se comienza la creación de cabildos locales. En lo social y cultural se reclama por una atención educativa y en salud; además se participa en espacios de encuentro con otros procesos organizativos regionales como los de Cauca, Tolima, Antioquia y en las primera reuniones de lo que sería posteriormente la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC. Durante la década de los noventa, el movimiento indígena Chocoano bajo la representación de líder Francisco Rojas Birry alcanza a ser miembro de la constituyente para la reforma de la constitución política de Colombia de 1991, en la que incluyó los derechos de los Pueblos Indígenas y el artículo 55 transitorio de las comunidades negras, el que le dio vida a la creación de la Ley 70 de 1993; Ley de las comunidades negras por la cual se crean los títulos colectivos para esta población. Luego el Congreso de la República, facilitó el camino hacia el reconocimiento e inclusión de los Pueblos Indígenas colombianos. Concretamente el reconocimiento y el control territorial para la vida en comunidad, y la posesión de los territorios ancestralmente ocupados.

A raíz del reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas, en la constitución de 1991, se inicia nueva agenda de trabajo para desarrollar en la práctica estos derechos en materia de justicia indígena y administración de recursos en los resguardos. Definición y establecimiento del plan de vida de nuestros pueblos que es la reafirmación de nuestro ser cultural y desde ahí define lo que queremos y pensamos hacer en nuestro territorio, recoge: definición de políticas, estrategias, líneas de acción y proyectos, organización y planeación del trabajo en 5 regiones caracterizadas según su realidad y situación como: región de gestión tradicional del territorio, región minera, región maderera, región de crisis ecosistémica, social y cultural, región agrícola. A finales de 1.996, inició la atención a los casos de violación de Derechos Humanos por la violencia armada. Se define y comunica nuestra posición política de autonomía frente al conflicto armado. Es una época de reconocimiento constitucional, reafirmación de la lucha organizativa, defensa y resistencia cultural y territorial. Con la intensificación de la lucha territorial entre grupos armados, se incrementó la violación de nuestros derechos y con ello se prioriza la defensa del derecho a la vida e integridad física y moral de nuestras comunidades. Mayor dedicación a la atención humanitaria y a la denuncia de los atropellos por parte de los grupos armados ilegales y de las fuerzas armadas del estado: asesinato, tortura, desplazamiento, señalamiento, amenazas. A la par se promueven estrategias para la resistencia territorial.



En 2004 en aras de fortalecer los Pueblos Indígenas del departamento del Chocó, a la OREWA, reconociendo que también hacían parte del departamento, se suman los Indígenas Tule ubicados en el municipio de Unguia. En ese contexto de conflicto armado, pero también de corrupción política de las administraciones departamentales y de la incidencia de sectores no indígenas buscando la polarización y debilitamiento organizativo, se generó la división de la Orewa en 2004, en una desafortunada pero clara toma de posiciones políticas de acuerdo a la diferencia de intereses, en este año el movimiento indígena del Chocó se fracciona, dando origen a cuatro organizaciones regionales : Asociación de Cabildos y Autoridades Indígenas del Chocó OREWA, Federación de Asociaciones Indígenas FEDEOREWA, Consejo de Autoridades del Pueblo Wounaan de Colombia WOUNDEKO y el Consejo Regional Indígena del Chocó CRICH. Oficialmente, en el año 2005 el séptimo Congreso Departamental de los Pueblos Indígenas del Chocó, se aprueba un cambio de estatutos y se realiza la adecuación de la naturaleza jurídica de la OREWA en el ministerio del interior, que con el cambio de razón social y transformación del nombre se denomina Asociación de Cabildos Indígenas Wounnan, Embera Dóbida, Katio, Chami y Tule del Chocó - OREWA. Estas organizaciones regionales, continuaron su proceso de exigibilidad de derechos para los pueblos que representan en el departamento, bajo los pilares de la Organización Nacional Indígena ONIC; Unidad, Territorio, Cultura y Autonomía. Su estrategia regional se centró en la zonificación. Hecho que ha facilitado el acompañamiento, y cubrimiento de las zonas en chocó. Favorecedoramente, a finales del año 2012, las organizaciones regionales Indígenas del Chocó, políticamente promovieron un nuevo ejercicio de unidad, respetando la autonomía de trabajo de cada organización, bajo la figura Mesa de Diálogo y Concertación de los Pueblos Indígenas del Chocó. Uno de sus propósitos, es servir de interlocutor político y concertador de las Política Públicas para los pueblos; Embera Dóbida, Embera Chamí, Embera Katio, Wounaan y Tule del Chocó. En las que sientan los indígenas chocoanos . Esta Mesa es reglamentada por el Ministerio del Interior bajo la Resolución 1339 de 2016. La Asorewa, mediante Resolución 0172 del 30 de Diciembre de 2014 del Ministerio del Interior, representa 45 resguardos ubicados en 19 de los 30 municipios que integran el departamento del Chocó.